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Salud y BienestarPublicado el 26 de octubre de 20264 min de lectura

¿Pueden la alimentación y el ejercicio ayudar a mi hijo a crecer más? Guía para un crecimiento saludable

La altura viene determinada principalmente por la genética y la pubertad, pero la alimentación, el sueño y la actividad ayudan a que los niños alcancen su potencial. Descubre cómo favorecer el crecimiento de tu hijo a cualquier edad.

Adolescentes jugando al baloncesto al aire libre al atardecer.

Los padres se preguntan a menudo si algún alimento, vitamina o deporte en particular podría ayudar a su hijo a crecer más. Aunque la altura está muy influida por la genética y el momento en que comienza la pubertad, la alimentación, el sueño, la actividad física y la salud general ayudan a determinar si un niño cuenta con las condiciones necesarias para crecer hasta alcanzar su potencial natural.

La respuesta sincera es que ningún alimento, suplemento o deporte puede garantizar que un niño crezca más ni hacer que supere sus límites genéticos. Sin embargo, las familias pueden favorecer un crecimiento saludable proporcionando suficiente energía y nutrientes, protegiendo las horas de sueño y fomentando el movimiento habitual mediante el apoyo al desarrollo infantil.

¿Qué determina la altura de un niño?

La altura depende de varios factores relacionados entre sí, desde los genes heredados hasta el momento en que se alcanzan determinados hitos biológicos.

  • Genética: La altura de los padres biológicos proporciona información útil sobre la probable altura de un niño en la edad adulta.

  • Momento de la pubertad: Dos niños de la misma edad pueden tener alturas distintas simplemente porque uno ha comenzado la pubertad antes.

  • Alimentación: Los niños necesitan suficiente energía y nutrientes para formar huesos, músculos y otros tejidos.

  • Sueño: La hormona del crecimiento se libera en pulsos, con una secreción importante durante el sueño.

  • Actividad física: La actividad habitual favorece la salud de los huesos y los músculos y contribuye a un desarrollo saludable.

Los nutrientes que favorecen un crecimiento saludable

Ningún nutriente actúa por sí solo. El crecimiento depende de la calidad y el equilibrio del conjunto de la dieta. Si un niño tiene carencia de energía, proteínas o nutrientes esenciales, corregir la alimentación puede favorecer un mejor crecimiento, pero un consumo excesivo no hará que crezca sin límites.

Proteínas y energía

Las proteínas aportan aminoácidos que se utilizan para formar y reparar los tejidos del cuerpo. La mayoría de los niños pueden obtener suficientes proteínas de alimentos habituales como huevos, pescado, alubias y lentejas. Aunque los músculos se desarrollan mediante la actividad y la recuperación, consumir más proteínas no se traduce directamente en una mayor altura.

Calcio y vitamina D

El calcio es importante para el desarrollo de los huesos y los dientes. En el caso de quienes evitan los lácteos, la salud ósea puede seguir favoreciéndose con alternativas enriquecidas con calcio y verduras de hoja verde. La vitamina D ayuda al cuerpo a utilizar el calcio; sin embargo, vivir en la soleada España no garantiza automáticamente unos niveles adecuados, debido al tiempo que se pasa en espacios interiores y al uso de protector solar.

Alimentación para el crecimiento a distintas edades

Las prioridades nutricionales de un niño cambian a medida que crece, pasando de los años preescolares, centrados en la variedad, al periodo de grandes necesidades de la adolescencia.

De 2 a 5 años: sentar las bases

Durante los años preescolares, la actividad física debería percibirse como un juego. Correr, trepar y el movimiento creativo ayudan a los niños a desarrollar habilidades fundamentales. Las familias pueden centrarse en ofrecer comidas regulares y distintas texturas sin presionar al niño para que termine todo lo que tiene en el plato.

De 6 a 12 años: crecimiento constante y pubertad

Cuando los niños empiezan el colegio y realizan actividades como la natación, el reto suele ser mantener una rutina alimentaria regular. Durante la transición a la pubertad, el apetito y la composición corporal pueden cambiar. Es fundamental favorecer el desarrollo de la confianza durante esta etapa, ya que un niño que a los 11 años sea temporalmente más bajo aún puede tener por delante un crecimiento considerable.

¿Puede el deporte hacer que un niño crezca más?

Ningún deporte puede hacer de forma fiable que un niño supere su potencial natural de altura. Aunque los jugadores de baloncesto suelen ser altos, esto se debe normalmente a que la altura supone una ventaja de selección en este deporte, no a que el juego haya estirado su esqueleto. Sin embargo, la actividad habitual es esencial para la salud cardiovascular y para las habilidades de comunicación adquiridas mediante el juego en equipo.

Elegir la actividad adecuada

La mejor actividad es aquella con la que disfruta el niño. Ya sea la música para la primera infancia para los niños más pequeños o los deportes estructurados para los adolescentes, la prioridad debería ser la seguridad y la diversión. La mejora de la postura gracias a actividades como la danza puede hacer que un niño parezca más alto, pero no modifica la longitud de los huesos.

Cuándo acudir al pediatra

Ser más bajo que los compañeros de clase no siempre indica que exista un problema médico. Sin embargo, conviene consultar con un profesional si el crecimiento de un niño desciende y atraviesa los percentiles esperados, si presenta fatiga crónica o si la pubertad aparece de forma inusualmente temprana o tardía. Las calculadoras de altura online no pueden sustituir una evaluación individual por parte de un médico.

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